PRESENTACIÓN "LEYENDO A MARÍA ZAMBRANO" EN MADRID
PRESENTACIÓN DEL LIBRO "LEYENDO A MARÍA ZAMBRANO" EN LA LIBRERÍA TROTAJUEVES
Literatura, pensamiento y emoción: la presentación de Leyendo a María Zambrano
La librería El TrotaJueves acogió el pasado 27 de septiembre una de esas citas culturales que trascienden la mera presentación literaria para convertirse en experiencia compartida. En el marco de la iniciativa cultural Cruza Carabanchel y dentro del ciclo Poesía a este lado del río, tuvo lugar la presentación del libro “Leyendo a María Zambrano. Un regalo de la aurora”, de la escritora malagueña Lola Valle.
La presentación estuvo marcada por un ambiente profundamente evocador. A través de lecturas dramatizadas, el actor y dramaturgo Juan Expósito dio voz a algunos de los textos más significativos de Zambrano, especialmente de su obra Delirio y destino. Este ejercicio de interpretación permitió al público adentrarse en la dimensión más emocional y poética del pensamiento zambraniano, donde la razón convive con el sueño, la memoria y la intuición.
Además, el encuentro se enriqueció con la proyección de fragmentos del documental “Tatuaje: sueño y verdad de María Zambrano”, que contribuyó a contextualizar la figura de la filósofa y a profundizar en su legado intelectual.
La presentación en el blog de la librería Trotajueves: https://www.trotajueves.es/blog/archivos/6592
El pasado 20 de marzo, el club de lectura de la Librería Jarcha, en el madrileño barrio de Vicálvaro, volvió a confirmar su vocación como espacio de encuentro cultural y diálogo ciudadano. Fiel a su trayectoria —marcada por el compromiso con la lectura crítica, el pensamiento libre y la cercanía entre autores y lectores—, la librería acogió una sesión muy especial en torno a la obra Leyendo a María Zambrano, un regalo de la aurora, de Lola Valle.
El encuentro se desarrolló en un ambiente íntimo y participativo, rodeado de estanterías repletas de libros que configuran la identidad de Jarcha como lugar de resistencia cultural y convivencia. Las imágenes reflejan con claridad esa atmósfera: un grupo diverso de lectoras y lectores, dispuestos en círculo, compartiendo escucha activa, reflexión y complicidad. En este contexto, Lola Valle no solo presentó su obra, sino que propició un diálogo abierto en el que la palabra circuló de manera horizontal, como una extensión natural del pensamiento zambraniano.
A lo largo de la sesión, la autora intervino desde el centro del grupo, generando una dinámica cercana y casi conversacional, donde cada intervención encontraba eco en los asistentes.
El cierre del encuentro, se materializó en una ofrenda simbólica a María Zambrano a través de palabras elegidas por los participantes. Términos como renacimiento, herencia y despertar trazaron una línea de continuidad entre el pensamiento zambraniano y su vigencia actual; mientras que amor, amistad y hermandad evocaron la dimensión afectiva y humana que atraviesa su obra.
Otras palabras como aurora y alba remitieron directamente a ese horizonte de luz tan característico en la escritura de Zambrano, símbolo de revelación y esperanza. Conceptos más íntimos como entrañas, padre o hermana sugirieron una lectura encarnada, donde lo personal y lo filosófico se entrelazan sin fisuras. Finalmente, términos como gratitud, legado y sueño cerraron esta ofrenda colectiva, poniendo de manifiesto la huella profunda que su pensamiento sigue dejando en quienes se acercan a él.
Renacimiento
Sueño Despertar
Hermana Herencia
Legado Amor
Hermandad Padre
Alba Aurora
Gratitud Amistad
Limón
Así, la Librería Jarcha no solo actúa como punto de difusión cultural, sino como verdadero núcleo de creación colectiva, donde la lectura se convierte en experiencia viva.
De izquierda a derecha Pablo Jiménez, José Manuel Iraola, Maribel Periñán, Nani Valverde, Elena Aljarilla y Ana Ballesteros
La palabra como aurora en el corazón de Malasaña
Madrid, 23 de abril.
De izquierda a derecha Ana Ruiz, Elena Aljarilla y Lola Valle
La noche fue avanzando entre palabras que no
solo recordaban a María Zambrano, sino que la hacían presente. En el Bar
Aleatorio, entre luces tenues y el murmullo atento de los asistentes, la
filosofía se volvió conversación viva, y la literatura, un lugar de encuentro.
Ayer, en Malasaña, la aurora volvió a amanecer al caer la tarde.
El 24 de abril, en la plaza de la Palmera, Carabanchel volvió a demostrar que la literatura también se escribe en los barrios. La III Feria del Libro abrió sus casetas en un ambiente cercano y participativo, con librerías, editoriales y asociaciones locales convertidas en el eje de una programación que buscaba algo más que vender libros: consolidar la lectura como hábito cotidiano y espacio de encuentro vecinal.
Desde primeras horas, el trasiego de visitantes marcó el pulso de una jornada que combinaba firmas, conversaciones improvisadas y descubrimientos literarios. En total, una docena de librerías del distrito, junto a editoriales y colectivos de escritores, dieron forma a una feria pensada para todos los públicos, abierta durante todo el fin de semana con actividades continuas.Entre los momentos destacados del viernes estuvo la presencia de la autora Lola Valle, que firmó ejemplares en horario de tarde, en un ambiente cercano donde los lectores pudieron intercambiar impresiones con la escritora. Su participación se integró en un programa más amplio de firmas que convirtió la feria en un espacio vivo de diálogo entre autores y público.
La jornada del 24 reflejó bien el espíritu de esta tercera edición: una feria de escala local pero con vocación de permanencia, donde la cultura se construye desde la proximidad. Más allá de las cifras, el éxito se percibía en los corrillos frente a las casetas, en las bolsas llenas de libros y en la sensación compartida de que Carabanchel sigue afianzando su lugar en el mapa cultural madrileño.
La presentación del libro Mis crónicas de montaña, fue un evento marcado por una atmósfera cargada de sensibilidad y conexión con la naturaleza. Bajo la evocadora idea de que “desde el sur llegaron vientos nuevos”, se introdujo una obra que va más allá de la simple descripción del paisaje montañoso.
Durante el acto, se destacó cómo la montaña puede interpretarse de múltiples maneras, tantas como personas la recorren. Sin embargo, en el caso de Lola Valle, su visión resulta única. Su relación con la montaña no se limita a lo físico o visual, sino que trasciende hacia un plano emocional y espiritual. La autora logra establecer un diálogo íntimo con el entorno, como si la montaña le hablara directamente al corazón y al alma.Los asistentes pudieron disfrutar de una experiencia literaria comparada con los vientos del sur —el Ostro, el Siroco o el Leveche—, que simbolizan esa brisa cálida, envolvente y cambiante que caracteriza la obra. Así, Mis crónicas de montaña se presenta como un viaje sensorial y emocional, donde la naturaleza se convierte en lenguaje y la escritura en una forma de sentirla profundamente.






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